Never coming home
Es increíble como personas que en un momento de mi vida me parecieron tan lejanas, tan incomprensibles, tan diferentes a mí, ahora me parecen admirables sólo por el hecho que eligieron vivir sus vidas sin tomar en cuenta las normas que la sociedad te impone, sino que prefirieron arriesgarse y soñar. Tal vez es eso lo que hace que la vida valga la pena, luchar por los sueños a pesar del riesgo que existe de que estos nunca se hagan realidad, ya que sin importar lo ingenua que puedo parecer, estoy totalemnte convencida que a fin de cuentas lo que importa es tener sueños y peliar e incluso sacrificarse por ellos, para que así cuando mires hacia atrás te sientas feliz y conforme por haber sido coherente contigo mismo...
Hoy día decidí que iba a compartir mi vida con una de esas personas que eligieron atreverse y olvidarse un poco de los "cánones tradicionales" y luchar por lo quieren, a pesar de que el precio a veces puede ser alto. Sé que los prejuicios son una carga que tienen que saber sobrellevar todas las personas que deciden soñar y alejarse de la vorágine del sistema y también sé que esta opción es muy distinta a la que yo elegí. Pero tal vez es precisamente esa infinidad de cosas que nos separan lo que me hace querer estar con él, ya que tiene la capacidad de mostrarme otra forma de enfrentar la vida, más sincera y auténtica... que creo que es precisamente lo que yo ando buscando...
Es lo que hay, tólamalo o déjalo.
Por qué será que cuando uno está más estresado y lleno de cosas, de repente tienes la impresión de que las horas pasan volando y que sin importar todo el empeño que uno le ponga, nunca alcanzas a hacer todo. Así que aquí estoy, sufriendo una crisis de inspiración, lo cual es bastante trágico, si pensamos que yo debería estar sumamente inspirada escribiendo mi mega reportaje para el ramo que estoy a punto de echarme, pero la verdad es que mi inspiración se esfumó junto con mis ganas de levantarme en las mañanas. OK lo acepto, lo anterior sonó un poco dramático, pero es lo que hay jajja.
Aunque para ser bien sincera este no ha sido mi mejor semestre académico y demás que me saqué una mala nota de puro cansada que estaba de tanto patiperrear por ahí. Pero la verdad es que si pudiera retroceder el tiempo haría las mismas cosas y con más ganas…jajjajaja. Porque si hay algo que he aprendido en esta vida, es que al final uno ni se acuerda de ese siete que te sacaste un día en ese ramo que se llamaba…mmmmm y que tenía un ayudante que era rebuena honda y qué se llamaba…mmmm, ya que anda acordarte si quiera del nombre de la decena ramos que tuviste (tampoco de se trata de ser un porro). Sino que hay que tener claro, que en resumidas cuentas, lo que uno realmente valora es el recuerdo de esas interminables horas de conversación con tus amigos en el casino, de ese carrete en el que la pasaste la raja, de ese chiste que te reíste por una semana y por supuesto, de esas incontables tardes en que planificaste una y mil veces tu vida. Así mi filosofía de vida es y será, por lo menos por un buen tiempo, que la vida es para disfrutarla, por lo que hay aprovechar las oportunidades que esta te da y lo demás, son detalles...
Bueno, creo que es momento de asumir la realidad, buscar en alguna parte un poco de inspiración y ponerse a laborar antes que el sueño o la pereza me venza...